PREGUNTA 1—PARA TOMAR CONTROL DE NUESTRAS FINANZAS, ¿CÓMO DEBEMOS PREPARARNOS? ¿QUÉ PREGUNTAS DEBEMOS HACERNOS?

El primer paso es entender nuestra situación actual a nivel patrimonial (activos y deudas), así como los ingresos y gastos mensuales, y la cuota de ahorro mensual de la que disponemos. Según el INE para 2019, fue del 7,4% de la renta disponible (Instituto Nacional de Estadística con datos para España).

Una vez entendido este contexto, debemos definir los objetivos vitales o metas que tenemos en la actualidad para el futuro. Estos objetivos vitales, que serán dinámicos, revisables anualmente en el tiempo y de diversa índole, pueden ser: comprar un coche el año que viene por 25.000 euros, ahorrar un capital de 50.000 euros para la entrada de una casa en 5 años, o ahorrar un capital de 100.000 euros que complemente nuestra jubilación a los 67 años. Es fundamental que estos objetivos vitales estén colocados en un horizonte temporal a corto (1-2 años), medio (3-8 años) y largo plazo (+8 años).

Estos dos primeros pasos son claves, porque permiten definir la base fundamental de todo plan financiero. Según Natixis, en su encuesta realizada a inversores a nivel europeo, del orden del 60% de los encuestados no tiene objetivos financieros claros y de un plan financiero para la consecución de los mismos. En el proceso de planificación financiera (“financial planning”), que realiza la banca privada de una forma más profesional, los bloques fundamentales que conformarían el plan financiero serían: 1) Análisis y descripción del cliente; 2) Objetivos vitales y limitaciones; 3) Objetivo de rentabilidad y horizonte temporal; 4) Riesgo tolerado y métricas para su medición (pérdida máxima, Value at risk VAR); 5) Intervinientes clave en la planificación y ejecución del plan; 6) Estilos de inversión y productos permitidos; 7) Formas de reporting, métricas y frecuencia; 8) Frecuencia de las reuniones entre el cliente y el asesor.

Desde una perspectiva teórico-académica, sería muy interesante estudiar y entender conceptos que conforman la base de las finanzas, tales como:

  1. El valor temporal del dinero: flujos monetarios de dinero en distintos instantes de tiempo no son financieramente iguales. Es decir, 100€ hoy, no son financieramente iguales a 100€ dentro de 10 años, porque el dinero tiene el potencial de generar rentabilidad o pérdidas.
  2. El concepto de interés, interés simple, interés compuesto. Si hubiésemos invertido del año 1970 a 2019; 1.000$ en el fondo de inversión gestionado por Warren Buffet, que ha obtenido una rentabilidad anual del orden del 20%, el dinero que tendríamos en el 2019 sería de unos 7,5 millones de euros. Según Albert Einstein, el interés compuesto es una de la fuerzas más grandes de la naturaleza.
  3. Cálculo de la rentabilidad de una inversión (TIR, tasa interna de rentabilidad). También conocida como TAE (Tasa Anual Equivalente).
  4. El diamante de la inversión, compuesto por 5 variables que debemos tener siempre presentes: a) Rentabilidad esperada; b) Inflación; c) Liquidez; d) Seguridad y d) Fiscalidad. Dependiendo de los objetivos vitales anteriormente descritos, primarán unas variables sobre otras. Por ejemplo, a corto plazo primará la liquidez y seguridad de nuestro dinero ya que el objetivo va a ocurrir pronto y necesitamos que el dinero no esté sometido a mucho riesgo (seguridad) y se pueda disponer de él fácilmente (liquidez). Sin embargo, a largo plazo se debe buscar rentabilidad, batir la inflación y un producto financiero con una fiscalidad optimizada o lo más baja posible, aunque el producto no sea líquido (como sería un plan de pensiones) y esté sometido a más volatilidad o pérdidas transitorias.

Para tomar el control de nuestras finanzas, es muy importante que nos hagamos preguntas en los 4 bloques siguientes: Objetivos vitales, situación patrimonial y cuota de ahorro, inversión y fiscalidad.

OBJETIVOS VITALES

  1. ¿Cuáles son mis objetivos vitales y la cantidad económica asociada a ellos para conseguirlos?
  2. ¿Estoy planificando un capital para mi jubilación u objetivos a largo plazo?, ¿cuánto debería ahorrar al mes para planificar una renta complementaria?

SITUACIÓN PATRIMONIAL Y CUOTA DE AHORRO

  1. ¿Cuál es tu riqueza neta (activos menos deudas)?
  2. ¿Sabes cuánto gastas al año?, ¿llevo un control detallado de los gastos agrupados por categorías (ocio, suministros, hipoteca, préstamos, educación, transporte, comida, ropa)?, ¿uso algún tipo de programa o software para controlar los gastos e ingresos?, ¿sé que gastos representan el 80% del total?
  3. ¿Cuál es tu nivel de generación de ingresos frente al nivel de deuda total?, ¿pido dinero prestado de forma eficiente?, ¿cuál es coste anual de los préstamos pedidos o las tarjetas de crédito utilizadas?
  4. ¿Cuál es tu cuota de ahorro?
  5. ¿Tengo un fondo de emergencia para gastos imprevistos (idealmente debería ser de 2-3 meses los ingresos mensuales brutos)?
  6. ¿Tengo mi capacidad de generar ingresos protegida ante riesgos vitales?. El papel que juegan los seguros es muy importante porque “blindan” nuestro plan financiero (seguros de incapacidad temporal o permanente, fallecimiento, salud, hogar, viajes, etc)

INVERSIÓN

  1. ¿Cómo debería invertir mis activos?, ¿cuál es mi perfil inversor (prefiero inversiones seguras con poca rentabilidad, o no me importan inversiones arriesgadas con mayor variabilidad, pero que den una mayor rentabilidad)?. ¿cómo es el ratio de dinero invertido en productos de riesgo “RV” (acciones) frente a bajo riesgo “RF” (dinero en efectivo, deuda de gobiernos)? Este ratio, es responsable de más del 90% de la rentabilidad que se obtiene en una cartera de inversión a largo plazo (Perfil arriesgado: 75%RV-25%RF, perfil moderado 50%RV-50%RF, 25%RV-75%RF).
  2. ¿Cuál es la rentabilidad que obtengo de mi patrimonio e inversiones?, ¿sé medirla?, ¿la rentabilidad que obtengo por mi dinero en el banco o invertido en productos financieros supera a la inflación anual?

FISCALIDAD

  1. ¿Entiendo la fiscalidad de los productos contratados?. Un mismo objetivo vital, por ejemplo, ahorrar para la jubilación puede planificarse con dos productos financieros distintos (fondos de inversión y planes de pensiones), que siguen la misma política de inversión pero tienen fiscalidad distinta. Los planes de pensiones se integran por todo su importe en la base imponible del IRPF , mientras que los fondos de inversión pagan del orden del 19%-21%-23% sobre la ganancia obtenida.
  2. ¿Qué estrategias debo seguir para optimizar fiscalmente los impuestos pagados, por ejemplo, de IRPF (planes de pensiones, PIAS, beneficios sociales de empresa: tickets restaurante, formación, seguros médicos)?

PREGUNTA 2—¿LLEGAR A FIN DE MES ES SUFICIENTE?. ¿PODEMOS PLANTEARNOS UNA ESTRATEGIA DE AHORRO INCLUSO EN ECONOMÍAS AJUSTADAS?

La respuesta es sí. Para mí no es tanto el nivel de ingresos que se tiene, sino el nivel de la cuota de ahorro. Así una persona que gana 4.000€ netos al mes, pero tiene gastos por 3.800€, ahorrará igual que una persona que gana 1.600€ y tiene gastos por 1.400€.

Es indudable que el nivel de ingresos y patrimonio de una persona o familia impacta significativamente en la decisión de ahorrar y el patrimonio que se puede consolidar, y más aún en entornos de incertidumbre económica y social como los generados actualmente por el Covid-19.

Además, si tenemos en cuenta que en España según datos del INE para 2019, el salario bruto anual medio es del orden de 23.700€, el salario más frecuente de 17.000€ y que un 50% de la población gana menos de 20.000€, el reto de ahorrar se convierte para muchas personas en una tarea imposible.

Sin embargo, sí creo firmemente que personas incluso con rentas más bajas, deberían ser capaces de poder ahorrar al menos 50-100 euros al mes para planificar objetivos a largo plazo (el ratio ideal debería situarse entre el 10-20% de la cuota de ahorro mensual), fundamentalmente por varios motivos:

  1. Pequeños ahorros sistemáticos mensuales, en horizontes temporales de inversión de +20 años, pueden generar un capital importante con perfiles de inversión arriesgados (75%RV-25%RF). El problema aquí, es que en España el perfil de inversión a largo plazo es muy conservador, cuando debería ser arriesgado o moderado por tener un horizonte de inversión amplio. Por ejemplo, una persona que ahorrase desde los 35 hasta los 67 años, 100€ al mes en un producto financiero de perfil arriesgado con una rentabilidad anual estimada neta del 7,5%, tendría consolidados 159.058€. Si empezase a la edad de 30 años, 238.411€; y 353.374€ a la edad de 25 años (sin considerar la fiscalidad del producto financiero).
  2. Existen multitud de opciones de inversión y productos financieros, accesibles a cualquier economía doméstica desde un euro. Mi recomendación sería utilizar fondos de inversión indiciados que replican un índice bursátil o de renta fija (gestión pasiva indiciada), y que las principales entidades bancarias ofertan a sus clientes. Así, por ejemplo, se podría diseñar un ahorro mensual automatizado en tu banco, a través de una cartera de inversión arriesgada (75%RV-25%RF) y aportaciones de 100€ al mes, con 4 fondos de inversión: 25€ en S&P 500 (Bolsa americana), 25€ en Eurostoxx 50 (Bolsa europea), 25€ en Ibex 35 (Bolsa española), 25€ en (renta fija de estados y empresas). Mi recomendación sería optar por fondos de gestión pasiva frente a gestión activa por sus bajos costes y rentabilidad obtenida a largo plazo (esto daría para otro artículo de opinión), así como utilizar fondos de inversión frente a fondos de pensiones (aunque los fondos de pensiones tienen un ahorro máximo en IRPF del orden de 1.250€ por 8.000€ aportados al año), la fiscalidad en el momento del rescate es muy desfavorable para los planes de pensiones, además de ser menos líquidos que los fondos de inversión.
  3. La aparición de Fintech, tales como roboadvisors (gestores de inversiones automatizados mediante un software), serían un claro ejemplo de gestión pasiva indiciada automatizada, que sigue la filosofía de inversión descrita en el punto anterior. Destacar empresas como Indexa Capital, Finizens o Wealthfront. Con comisiones aún más bajas que los fondos indiciados ofertados por la banca tradicional (banca tradicional con comisiones de gestión y depósito del orden del 1%-1,5% frente al 0,6%-0,8% de los roboadvisors).
  4. Se hace cada vez más necesario ahorrar a largo plazo ante las dudas que se ciernen sobre la suficiencia y sostenibilidad de las pensiones públicas. Sé que este es un tema controvertido, con muchas posiciones encontradas y acalorado debate, pero desde un punto de vista académico hay innumerables estudios que ponen en cuestión la suficiencia de las mismas. Pensemos, por ejemplo, para el caso de España, que somos el país con una de las mayores esperanzas de vida del mundo, tasas de natalidad más bajas de Europa, estimándose según el INE, que la población de +65 años pasará a representar el 35% de la población en 2066 frente al 18% actual.

PREGUNTA 3–¿CÓMO CONTROLAR LOS GASTOS?. HAY GASTOS SORPRENDENTES QUE IMPACTAN MÁS DE LO QUE PARECE, POR EJEMPLO LOS DE 5 A 50€. PREGUNTA 4–¿QUÉ HERRAMIENTAS ACONSEJAS PARA UN MEJOR CONTROL DE LAS FINANZAS PERSONALES?

 El control de las finanzas personales puede hacerse mediante el uso de un simple papel y cuaderno (así lo lleva haciendo mi padre más de 35 años), pasando por el uso de Excel (muy recomendable aprender el uso de tablas dinámicas), las herramientas que la banca digital pone a disposición de sus clientes online, o incluso el uso de aplicaciones específicas en IOS  y Android como Fintonic o Mint (que son capaces de agregar todas tus cuentas bancarias y llevar un control detallado de tus gastos, organizar tu dinero y ahorrar). En este sentido, la oferta disponible para el usuario a nivel de apps es muy variada.

A mí particularmente me gusta Fintonic, por su facilidad de uso y sencillez, lo completa que es (no solo permite registrar y controlar gastos), su sistema de alertas, centralización y categorización de toda tu información en un único lugar, te proporciona tu perfil crediticio que es el que usan los bancos para concederte financiación, así como ofertas de productos financieros y otros (seguros, compañías de luz, etc) en un market place que integra a 55 compañías, además de ofertar préstamos bancarios. Incluso puedes financiar a 4 meses, compras de 200€ a 1.000€ en Amazon al 0% de interés. Actualmente cuenta con una valoración de 4,5 estrellas sobre 21.000 opiniones en el Apple Store.

Existen otras apps similares a Fintonic, tales como Mint, Spendee (seleccionada varias veces como mejor app del Google Play por sus editores), Toshl Finance y Wallet, que también integran información de diversas cuentas bancarias en un único lugar (“account aggregation”), permiten establecer objetivos económicos y presupuestos o el control detallado de los gastos. En el caso de que no quieras integrar tu información financiera de una forma automatizada, tienes una app como Monefy que te permite ingresar manualmente todos los conceptos. Para el control de gastos también me gusta mucho MoneyLover (mejor app de Google Play en 2017), Bluecoins, 1Money o Money Manager.

Una vez que nos hemos decidido por una plataforma u otra, es muy importante el proceso de control de gastos, siendo fundamental realizar 3 pasos sencillos: 1) Planificar un presupuesto de gastos por categoría (préstamos, suministros, transporte, educación, seguros, ocio, comida, ropa, salud, ¡Ahorro a largo plazo!, etc), 2) Registrar los gastos que se van realizando, 3) Y comparar el gasto planificado frente al gasto real ocurrido, entendiendo las causas de desviación. Además, es muy importante que clasifiquemos los gastos en 2 categorías (necesarios y superfluos), para poder identificar potenciales ahorros, así como no olvidarnos de destinar una cuota del 10-20% de nuestro ahorro neto mensual a objetivos a largo plazo.

Nuestra tarea no es predecir el futuro, sino hacerlo posible, Antoine de Saint-Exupéry.